Editoriales mexicanas alaban beneficios del plan de libros digitalizados en Google
Sin llegar todavÃa a un acuerdo con los titanes editoriales en español (Santillana, Planeta y Random House Mondadori), Google dio a conocer ayer que son ya 30 mil las casas editoras en todo el mundo que han ingresado a su programa de afiliación, que permite a esa empresa mostrar en Internet millones de libros digitalizados para que los cibernautas puedan hojearlos, como estar en una librerÃa.
Se trata, explicó Marco Marinucci, gerente de alianzas estratégicas para Google Books, de un proyecto bastante complicado que se inició en 2004, pero ha ido ganando terreno pese a la controversia e incluso molestia que esa iniciativa ha causado en la industria editorial, la cual ve amenazado el negocio y los derechos de autor.
Como tener un vendedor gratuito
Mientras emporios como Microsoft, Yahoo y Amazon planean aliarse para dar la batalla al proyecto de Google, con el argumento de que se violan las leyes de competencia, algunas editoriales mexicanas alaban los beneficios que les ha traÃdo poder contar de su lado al vendedor de libros más grande del mundo.
El Fondo de Cultura Económica (FCE), la Universidad Nacional Autónoma de México, Siglo XXI Editores, Ediciones Era, Publicaciones del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes, Limusa/Noriega, Selector, Plaza y Valdés, Ediciones Castillo y Oceáno son las principales editoriales del paÃs que han aceptado sumarse al sueño googliano de ofrecer al mundo de manera inteligente, todo el material que se ha escrito en la historia de la humanidad, añadió Marinuccio en videoconferencia de prensa.
En los paÃses donde existe menos producción de páginas web, como es el caso de México, es en los libros impresos donde se halla la mayor información; entonces resulta estratégico agregar a la red esos contenidos locales, dijo.
Google Books tiene 500 millones de usuarios diarios, potenciales lectores, situación muy atractiva para editoriales como Siglo XXI, que padece los efectos de la crisis, dijo José MarÃa Castro, gerente de ese sello.
“Para nosotros es un gran acierto porque nos ha permitido rescatar libros que se estaban perdiendo, que sólo tenÃan una edición, pero que, aun siendo buenos, por cuestiones económicas no se pueden reditar.
"También nos ayuda ante nuestros problemas de comercialización y el déficit de librerÃas que padece el paÃs; es como tener un vendedor gratuito. De hecho, desde que entramos al proyecto de Google nos han hecho compras de paÃses de los que nunca hubiéramos esperado".
Los libros que ya se pueden consultar mediante Google Books aparecen en cuatro modalidades, detalló Marinucci: los que están en versiones digitales completas, que se pueden descargar e imprimir, en su mayorÃa son del dominio público, no tienen restricciones de derechos de autor. En este rubro la meta de la empresa es colocar libros desconocidos, antiguos, incunables, "esas rarezas olvidadas en alguna biblioteca".










